20 Feb

Capítulo 278: Ésas me encantan

– ¿Y, Mati hueón? ¿Tuviste algún amor de verano durante estas vacaciones, o vai a seguir defraudándome día a día?
– No, papá… o sea, sí, pero nada grave, sólo un par de besitos con una chiquilla loca que conocí al final de una fiesta electrónica en la playa, y nada más.
– Ya, ¿Y se lo pusiste con arena me imagino? Siempre te he dicho que esa hueá es puro placer… Read More

18 Feb

Capítulo 277: La Anestesia

“A ésa le dicen la Anestesia”, me advirtieron mis amigos, “un puro polvo con ella, y te quedarán las hue’as adormecida por, mínimo, dos días y medio”. Imposible no tentarme con tamaña descripción; la nueva chica del barrio era mucho más guapa que el promedio de mis vecinas y, gracias a que no había vaciado mis bolas desde hace ya varias semanas, me encontraba con la calentura y la necesidad del contacto cuerpo a cuerpo al máximo, situación que, usualmente, me brinda un repentino exceso de autoconfianza, y la valentía suficiente como para llegar y plantarme frente a cualquier damisela que despierte mi interés, cortejarla en modo galán y, si se alinean los planetas, dejarle caer mi humanidad sin ningún ruego de por medio. Read More

17 Feb

Capítulo 276: Belleza

Hasta donde sabía, mi viejo llevaba planeando desde hace mucho una salida a acampar junto al club de amigos con el cual se reúne cada noche en el clandestino del flaco Lucho, y, a principios de febrero, al fin la lograron concretar. Luego de un sin número de rifas falsas y completadas bailables, juntaron lo suficiente como para arrendar un destartalado autobús escolar, llenarlo con bolsas de arroz, latas de atún, charqui y garrafas de tinto, y así, con todo lo necesario para ser felices, partieron con rumbo al sur, haciendo paradas de vez en cuando para contemplar las maravillas de la naturaleza, darse el lujo de cagar al aire libre y, luego de cada atardecer, zamparse unos tontos bigoteados para no dormir a saltos. Read More

15 Feb

Capítulo 275: La espera

– Hola Matías… tanto tiempo…
– Pero… no puede ser… ¿Eres tú?
– Sí, soy yo, ¿O acaso esperabas el llamado de alguien más?
– Es que… es que pensé que nunca más me hablarías…
– El tiempo pasa y las heridas sanan, Matías, y creo que ya es tiempo de olvidar los errores del pasado, mirar hacia adelante y, bueno, quién sabe… quizás darnos una nueva oportunidad. Read More

15 Feb

Capítulo 274: La búsqueda

Me acosté a las siete de la madrugada, hediondo y borracho, y a las diez ya estaba en pie dirigiéndome hacia el terminal de buses para viajar con rumbo a Curicó. 43 ventana me tocó, y no me alcancé ni a sentar cuando, gracias al cansancio acumulado, las pepas se me cerraron solas y comencé a roncar como un verraco. Read More

11 Feb

Capítulo 273: Lo que pasa en Brasil, se queda en Brasil

15 horas, playa de Copacabana, Brasil.

– Ya po hueona, ¿Vamos a bañarnos? Que tengo el sapo caliente con tanto negro rico que anda por acá.
– No hueona, si ya te dije que ando con el tomate rebenta’o.
– Hueona, ¿No estarí sangrando porque te lo pusieron mucho anoche? Igual los garotos que nos comimos se gastaban las medias cornetas, hueona, a mí me va a doler el hoyo hasta septiembre más o menos. Read More

26 Ene

Capítulo 272: Bilingüe

Cuando recorría junto a mi viejo algunos parajes del sur de Chile, hace ya muchos años atrás, tuve que mamarme gran parte del viaje recluido en la parte trasera del vehículo. El motivo: mi papito destinó el asiento del copiloto exclusivamente para mochileras y féminas que le hacían dedo para que las acercara por ahí, con quienes compartía su pilsen, su buena conversa y, porqué no, su tonto coqueteo. Read More

23 Ene

Capítulo 271: La Tania Lagos

– Es que fue amor a primera vista, te lo juro… aunque, la verdad, y por los motivos que tú ya sabes, nunca pude confesarle lo que sentía por ella…
– ¿De qué me estái hablando, Mati? Lo siento, no te estaba pescando.
– ¡De la Tania po!
– ¿De cuál Tania?
– ¿Cómo no te vai a acordar? ¡Ya po, péscame! Si para mí es súper importante encontrarla.
– ¿A quién? Read More

23 Ene

Capítulo 270: Melany

– ¿Mati hueón? ¿Qué estái haciendo en mi patio? ¿Y eso? ¿Qué es eso? ¿Estái tomándote un melón con vino sin mí, con tus patas sobre mi mesa, y ocupando mi hielo, pendejo patu’o?
– Bueno viejo, ¡Hip! La verdad es que sí… pero, en mi defensa, ¡Hip! La idea nunca fue chupar solo, ¡Si esta garrafa la traje pa’ tomármela contigo, viejo! Pero, en vista de que nunca despertaste, ¡Hip! Puta… me la zampé po… Read More

13 Ene

Capítulo 269: Mi viejo, mi vieja y el hotel.

Yo tendría unos nueve años, o por ahí, cuando escuché a mi viejo gritar que había recibido la mejor noticia de su vida: el antiguo edificio en el cual trabajaba como conserje cerraría sus puertas para siempre, ya que lo destruirían para construir ahí un condominio absolutamente renovado, y, como consecuencia, él y sus colegas recibirían un finiquito enorme, correspondiente a los años de servicio que allí cumplieron, y a la infinidad de vacaciones acumuladas que tenían -y que nunca se quisieron tomar-, además de la promesa de ser recontratados cuando el flamante nuevo edificio estuviese terminado. Así, de la noche a la mañana, mi viejo se vio pleno, extasiado, con una cantidad de dinero inédita para sus siempre escuálidos bolsillos, absolutamente libre y deseoso de realizar, al fin, aquel sencillo viaje a la playa que llevaba prometiéndole a mi vieja desde que finalizaron su luna de miel, mucho antes de que naciera yo, cuando aún eran jóvenes idealistas a los que sólo les bastaba un morral y las ganas de salir a hacer dedo para recorrer así, con lo puesto, los rincones más bellos de nuestro país. Read More