15 Sep

Capítulo 244: Décimas de mi viejo y su lacha

A la casa de mi viejo
llegué el lunes sin aviso,
había vómito en el piso
y un poco e’ sangre en el espejo,
le ‘ije, sin ni un complejo:
“¡Puta viejo, por la chucha!
Tení la diuca pasá’ a trucha
y estái to’o demacrao
ni la raja te hay lavao
anda y métete a la ducha. Read More

12 Sep

Capítulo 243: De un solo golpe

Aunque nadie me crea, no siempre fui el cabro tranquilo y quitado de bulla que soy hoy en día, no señor, porque en mi infancia más temprana, cuando recién tenía unos 3 añitos, me caractericé por ser un pendejo explosivo, hiperquinético, extrovertido y seco pa’ sacarse la chucha, ¿Y cómo no iba a serlo? Si lo único que me gustaba – según recuerdo – era correr de un lado a otro, gritando, aleteando y tirando todo a mi paso. Read More

11 Sep

Capítulo 242: Pendejo

– Lo siento mucho viejo, pero no seguiré debatiendo contigo.
– ¿No? ¿Y por qué no? ¿Es porque tengo la razón, cierto? ¿Te intimida eso acaso?
– ¡Claro que no! ¡Es porque no saco nada con intentar hablarte en serio! Eres demasiado pendejo…
– ¿Pendejo? ¿Yo? Read More

10 Sep

Capítulo 241: Décimas de la chana huasa

Mi papito, na’ de leso
armó una fonda en su casa,
disfrazó a una puta de huasa
y le dejó caer la sin hueso.
Gritó ¡Viva Chile! Bien tieso,
mientras dentraba en la chana
quien, pese a ser camboyana,
dejó a mi viejo prendao
como un niño enamorao
de la noche a la mañana. Read More

07 Sep

Capítulo 240: El test

– Pero Mati, ¿Qué pasará si sale positivo? Vamos recién en segundo medio; somos flojos, porros, buenos pal copete… ¡Y no estamos preparados para tener una guagua aún po Matías, por la cresta!
– Tranquila oh, si tienes dos días de atraso no más. Además, no olvides que te tiré el pichí blanco en la guata, tal como nos dijo el profe de religión que había que hacerlo, así que no te preocupes, no hay peligro alguno.
– ¿Y si se me metió el moco por el ombligo, y quedé preñá´ igual? ¡No po Mati, no podemos ser papás! ¡No podemos!
– Oye calma, ¿Y qué tanto? Si estás embarazada, ¡Nos hacemos cargo y listo po! ¿Cuál es el problema?
– ¿Que cuál es el problema? ¡Matías, somos súper inmaduros!
– ¿Inmaduros?
– ¡Sí po! Y aparte, tú…
– ¿Yo qué? Read More

04 Sep

Capítulo 239: ¿Qué sientes por mí?

– Ya po Mati, ¿Qué sientes por mí? – Me volvió a preguntar la Coni, cuando llevábamos apenas dos semanas de pololeo.
– ¿Y para qué quieres saber eso?
– Porque necesito saberlo no más po, no hay mayor explicación… es que mira: hay parejas que se estiman, otras que se gustan, después están las que se quieren, y finalmente, cuando el cariño supera los límites de lo normal, vienen las que se aman…
– Sí, si ya me habías explicado eso. Cientos de veces.
– ¿Y bueno? ¿Qué sientes tú por mí? Read More

24 Ago

Capítulo 238: Eso sí que me importó

Me invitaste a pasar el fin de semana a tu departamento con la vieja excusa del “me siento solita, mi cama se me hace muy grande, y necesito un masaje por dentro”, y yo, como soy un balazo para las indirectas, me armé un bolsito con unas pocas pilchas y partí corriendo a cumplir con tus fantasías más perversas… total, y tal como me enseñó mi viejo, “el agua y el pico no se le niegan a nadie”. Read More

21 Ago

Capítulo 236: Rara la hueá

Anoche sucedió un hecho increíble, y pese a que debería guardármelo como algo privado, tengo la necesidad de compartirlo. Esto no es para generar risas ni nada de eso, así que, si están buscando chistes de curaditos o ranciedad sin censura, pueden dejar de leer ahora mismo. Read More

21 Ago

Capítulo 235: “Minimarket Don Floro”

Don Floridor atiende el único almacén decente del barrio desde que tengo uso de razón, y digo decente porque allí, en el “Minimarket Don Floro”, no se lleva a cabo ninguna de las actividades ilícitas que tan comunes son en los negocios de por acá: no es clandestino, ni burdel, ni clínica para extirpar el apéndice, y todo gracias a que don Floridor, por lo que se ve, es un hombre recto, responsable, serio e intachable… o al menos lo es cuando está sobrio, porque lo cierto es que cada noche, y para hacer un poco más llevaderos sus extenuantes turnos, se toma sus traguitos el hombre, y sólo un par de sorbos le bastan para quedar arriba de la pelota, sacar a flote sus instintos más escondidos, ponerse coqueto con los chiquillos que le van a comprar cigarros y, por qué no, pegarse su polvito loco detrás del pasillo de las bebidas con los borrachitos angustiados que le van a pedir algo pal’ bajón. De todos modos, a nadie le interesa lo que don Floridor haga o deje de hacer en su negocio, total el poto es de él, el problema es que siempre, absolutamente siempre, el amante de turno aprovecha la distracción y la calentura del viejo para robarle algo a la pasada, ya sea plata de la caja o algún producto que se venda carito en cualquier feria del barrio. El “Minimarket Don Floro” está funado por ser “el negocio del viejo al que se le puede robar fácil después de ponérselo”, y este cuestionable acto pasional-criminal pasó a ser una tradición para los decadentes mecheros locales. Read More