05 Jul

Capítulo 101: Día del padre

– ¿Por qué me mirai así Mati hueón? Como que te brillan los ojos más de la cuenta… ¿Estai volao´? Porque si estai volao´y no me convidaste, te advierto que éste va a ser el peor día del padre de la historia.
– No se trata de eso viejo… es sólo que… estoy contento… Después de todo lo que pasó al fin estamos juntos de nuevo, ¿Cachai? ¿O acaso no me puedo emocionar junto a mi viejo? ¿Ah?
– Puta Mati hueón, no pesqué ni una hueá de lo que dijiste, ¿Nos vamos a volar entonces o no?
– Hoy haremos lo que quieras viejo, pero antes ordenemos los regalos que te traje, mira, con todo esto podemos rearmar tu casa de nuevo, y lo costeamos sólo con las ganancias de las Olimpiadas del flaco Lucho, ¡Si hasta para una tele alcanzó! Cacha, también traje algunos muebles, copete, vasos de esos que no se quiebran cuando haces salud y un montón de hueaitas para cubrir y decorar los espacios destruidos, ¿Qué tal?
– Deja ahí Mati hueón, yo llegaré a ordenar todo durante la noche, voh preocúpate de llevarme a la mejor casa de putas de Santiago no más, y después quiero ir a comer algo a Las Pipas, ¡No! Mejor vamos a chupar al Quita Penas y, después, a comer las Pipas; antes de que anochezca demos un recorrido por los bares del barrio y después llévame a la casa de putas más rancia de Santiago, hoy quiero probar de todo, y luego podríamos ir a…
– ¡Viejo, jaja, cálmate, cálmate! Vamos paso a paso, prometo que haremos lo que digas, pero… ¡Uf! Estamos carreteando desde ayer y aún no te cansas, ¿Cómo lo haces? Digo, ya pasaste cagando los 60 años y tienes más energía que yo, en serio ¿Cuál es tu secreto?
– ¿Mi secreto? Puta, si me lo preguntas… Una vez, durante el gobierno de Allende, le lamí los cocos a un vecino a cambio de un kilo de azúcar.
– ¡No po viejo! ¡Tu secreto para mantenerte así de joven!
– ¡Ah! No, ninguno… vivir feliz no más, no hacerme problemas por hueás y vivir feliz.

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