10 Sep

Capítulo 125: Estereotipo

Un joven de dreadlocks, amplia barba, gorro de lana y lentes hipsters estaba parado afuera del metro Santa Ana. Bajo sus pies, una nevera. Casualmente pasé por su lado, con dos piscolas en el cuerpo y sintiendo un hambre descomunal.

– Hola compadre – le dije – ¿Me das dos hamburguesas de soya por favor? ¿A cuánto las tienes?
– ¿Perdón? A ver, espera, ¿Por el sólo hecho de que tengo dreadlocks y soy barbón tú asumes que vendo hamburguesas de soya? ¿Eso me estás queriendo decir?
– Chuta, no, disculpa, no se trata de eso, es que creí que…
– ¿Qué creíste? ¿Qué creíste, a ver? Hermano, eso es discriminación, es estereotipar a la gente como yo, ¿Ahora dirás que por el sólo hecho de vestir así también fumo marihuana, cierto? Porque según la gente cerrada de mente como tú, todos los que tenemos dreadlocks somos marihuaneros, ¿O no?
– Pero compadre, no te vayái en ésa, sólo me confundí.
– Ya hueón, filo… feo lo que hiciste, pero te perdono.
– Gracias compadre, y de nuevo te pido disculpas, no fue mi intención.
– Lo sé viejo, lo sé, buena onda, en serio no te preocupes… ¿Y sabes? Te notas una persona educada, simpática y buena gente… Por lo mismo te dejaré dos hamburguesas de soya por luca.
– ¿Ah?
– Toma, ahí están… Ah, y mientras sacái la plata, ¿Tení fueguito pa´ prender un pito? Ando con puras ganas de volarme hermano, la dura, si no lo hago me pongo hueón… ¿Y? Ya po, ¿Tení?

Comentarios

Comentarios