20 Jun

Capítulo 217: La Oye y la foto

La última vez que hablé con la Oye fue para el cumpleaños de mi viejo, cuando llegó junto a un amigo a eso de las 8 de la mañana y, como si fuese algo de vida o muerte, nos pidió que lo tratáramos con especial cuidado y respeto, y todo porque el socio tenía ciertas “necesidades especiales” que le dificultaban su adaptación a la sociedad. Con mi viejo, buscando adecuarnos a sus limitaciones, le hablamos más pausado de lo normal, procurando modular exageradamente cada sílaba y empleando un tono de voz óptimo para que nos entendiera… al final, el hueón era corto de vista no más, y la Oye, ofendida por nuestro desatino, se fue del lugar y nunca más dio señales de vida… eso hasta anoche, que me mandó un mensaje a las 6 de la mañana para preguntarme qué estaba haciendo.

– ¡Buena po! – Le respondí – ¿Ya se te pasó la hueá?
– Puta Matías hueón, qué latero, ya po, respóndeme, ¿Estái en tu departamento? Así como pa’ ir a rematar la noche…
– Sí, pero puta, ya me estoy acostando, y ni cagando me levanto.
– Que erí fome hueón, ¿Y qué onda? ¿Ya te pusiste pijama y todo?
– No po, si yo duermo en pelota, y así mismo estoy, con todas las presas al aire, ¿Y qué tanto?
– ¿En serio? A ver, cuéntame más… ¿Estás en tu pieza? ¿Y la dura que no tienes nada puesto?
– No po, no tengo nada puesto… y ya no estoy en la pieza, me acabo de parar para ir al baño, olvidé lavarme los dientes y… otras hueás…
– Mira tú… qué interesante… ¿Y vas al baño con el celular?
– Sí po, de otra forma me aburro, obvio.
– Oye Mati…
– Dime, Oye.
– ¿Y si me mandái una foto?
– ¿Una foto de qué?
– Una foto tuya po… una foto de cómo estái ahora…
– ¿De cómo estoy ahora? ¿Y pa’ qué?
– ¡Puta que te poní lento cuando estái curao’ hueón! Tú sácate una foto no más… y después… después yo te envío una mía…
– Que erí rara… ¿Querí una foto entonces? ¿Eso es todo?
– Sí po Mati, ya po, sígueme el juego un rato…
– Ya, bueno, ahí te va…
– Pero… pucha… Matías…
– ¿Sí?
– Puta que erí ahueonao…
– ¡Y qué hice ahora?
– ¿Cómo que qué hice ahora? ¡Me mandaste una foto cagando po’, cochino culiao!
– Pero si tú misma dijiste que… ¡Ah! ¡Quién te entiende a ti!
– ¡No sé para qué volví a hablar, saco e’ huea! ¡Ya, castigado de nuevo! ¡Y, otra vez, voh te lo perdiste?
– ¿Cómo? ¿Qué me perdí otra vez? ¡Puta que erí rara Oye, por la chucha! ¡Con razón estái soltera, porque puta que erí rara!

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