18 Sep

Capítulo 245: Décimas del curao que se va a la casa con julepe

Me tomé un terremoto
seis piscolas y un chimbombo,
me llegaron cuatro comboh,
y suh tréh patáh en el poto.
Que’é con el corazón roto,
por la culpa de una chueca
que no quiso bailar cueca
con e’te pobre, por borracho,
y me ahogué en chicha en cacho,
abraza’o a un maricueca.

Un amigo me vio cocí’o,
y dijo “¡Ándate pa’ la casa!
que allá nada te pasa
y te que’ái re bien dormí’o
“¡Qué te importa, el culo es mío!”
Le respondí gritando fuerte,
“No te vaya a lle’ar la muerte
esta noche, por curao”,
respondió, y se hizo un la’o,
dejándome ahí solo a mi suerte.

Con julepe me dejaron
lah palabrah de mi amigo,
me arreglé bien el abrigo
y “¡Ha´ta nunca!” Me gritaron.
Unoh guardiah me datearon
Que me fuera con cuida’o,
Eran brígidoh esoh laoh
y el camino pa mi hogar
era largo, y sin bromear,
iba a irme cogotea’o.

“Toma un taxi, hueón borracho”
me dije, “pa’ que te arriesgái,
o una micro, si encontrái,
o hazle de’o a un viejo lacho”.
Me cambió to’o el caracho
cuando un Uber vi a lo lejoh,
me subí sin ni un complejo
llegué a casa sin apuro,
tuve cue’a, yo les juro,
¡Vez primera que manejo!

Comentarios

Comentarios