15 Feb

Capítulo 275: La espera

– Hola Matías… tanto tiempo…
– Pero… no puede ser… ¿Eres tú?
– Sí, soy yo, ¿O acaso esperabas el llamado de alguien más?
– Es que… es que pensé que nunca más me hablarías…
– El tiempo pasa y las heridas sanan, Matías, y creo que ya es tiempo de olvidar los errores del pasado, mirar hacia adelante y, bueno, quién sabe… quizás darnos una nueva oportunidad.
– No puedo creer que esto esté sucediendo, ¿Me estás hablando en serio?
– Más en serio que nunca, lindo.
– He soñado con este momento desde que me pateaste, ¿Estás segura de que no es una broma?
– No Matías… no es una broma…
– Entonces… ¡Veámonos! No puedo esperar más, ¿Estás en tu departamento? Puedo ir para allá ahora, ordenamos un poco y luego…
– No Matías, lo siento, pero no podré verte hoy.
– Pucha, ¿Entonces mañana?
– Tampoco.
– ¿Y el viernes? ¿o el sábado?
– No, no lo creo… tendría que ser… en varios meses más, yo creo.
– Pero pucha, ¿Qué onda? ¿Estás fuera de Chile? ¿O en realidad no tienes tantas ganas de que nos juntemos?
– No, nada de eso, si muero de ganas de verte, pero…
– ¿Pero qué?
– Pero ahora me estoy tratando una verruga que me salió ahí… ahí abajito.
– ¿Dónde? ¿En los pies?
– No po Matías, hablo de una verruga venérea.
– Ah… ¿Y qué es eso?
– Nada, da lo mismo, mira, ¿Te gusta la coliflor?
– No mucho, la verdad.
– Ya po, entonces esto te gustará menos.
– ¿Y entonces?
– Y entonces… apenas el doctor termine de quitármela, nos juntamos, y me reinauguras.
– ¿Y mientras tanto?
– Bueno, mientras tanto… anda juntando las ganas po lindo, ¡Y no te metái con nadie más eso sí po! Mira que no me gustan los hueones cochinos.

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