09 May

Capítulo 32: El cumpleaños de mi viejo, 2014 (parte 1).

Abril del 2014, 4 a.m.
Primer día de jarana previa al cumpleaños de mi viejo.
Lugar: El clandestino del flaco Lucho.

– Mati, déjame darte un consejo…
– Viejo, estamos borrachos… y tú siempre cuando tomai me das consejos de mierda, y no sé como termino haciéndote caso…
– No sé de qué hablas hijo…
– ¿Te acordai cuando me empezaron a salir espinillas, y me dijiste que me echara de mi propio semen en la cara para tener una piel sana? Acuérdate cómo se puso mi mamá después de darme el beso de buenas noches y sentir el sabor saladito en sus labios…
– ¡Es que tu vieja es cuática Matías! Además, le gustan las cosas dulces… por eso me echaba azúcar flor antes de…
– ¡Para! ¿Y qué me dices de la vez en la que me convenciste de pasarte mis ahorros para comenzar a producir los “quesitos mágicos” esos, y después te cagaron, te hiciste el hueón y el que perdí fui yo?
– ¡Pero igual comimos quesitos gratis toda la semana po Matías!
– ¡Eran incomibles esas hueás viejo! Y ni hablar de cuando me hiciste teñirme el pelo rubio…
– ¡Era para que te parecieras a Nick Carter, mal agradecido!
– ¡En el colegio me pusieron “Melame”!
– ¡Es que tus compañeros no saben na´ de moda! ¡Ya! ¿Querí escuchar mi consejo o no?
– No.
– ¡Te lo digo igual! Mati… cásate con una gordita.
– ¿Qué hueá?
– Te lo recomiendo Mati hueón, la semana pasada al flaco Lucho se le acabó el stock de putas talla S, y no me quedó otra que remojar el cochayuyo con una que me triplicaba en tamaño… me sentí como un bebé saltando en una cama elástica, me perdí en esos kilos y kilos de placer, ¡Me cago la mina buena pal catre Mati hueón!
– Viejo, a mí me da lo mismo la parte física, si es flaca o rellenita no me importa, sólo quiero conocer a una mujer que me ame por lo que soy.
– Debería importarte… ¿Sabes por qué? porque tienes mis genes, y eso significa que te quedarás pelado en pocos años, y ahí sí que te preocupará la parte física.
– ¿Quedarme pelado? No hueí, es lo último que quiero.
– ¿Sabes qué? Deberías teñirte rubio de nuevo, aprovechando la cabellera frondosa que te va quedando… hay que aprovechar mientras puedas, digo yo.
– Puta viejo, ¿Tú creí?
– Sí, obvio, la esposa del flaco Lucho tiene una tintura en ese cajón, ocúpala y después se la pagamos… aunque sabes, para antes de teñirte… hay una receta muy buena para frenar la caída del pelo.
– ¡Dímela por fa!
– El semén… deberías echarte semen, dicen que tiene nutrientes que hacen que al cuero cabelludo se le activen los lactobacilos, o algo así.
– ¿Estás seguro?
– Obvio po Mati hueón, ¿Cuándo te he mentido yo?
– Viejo… entonces voy al baño y vuelvo… ayúdame, no me puedo parar de curao.
– Hijo…
– Sí, dime.
– Dentro de mi bolso ando con unas revistas Avon. Buen provecho, vai a quedar bonito.

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