09 May

Capítulo 50: Cumpleaños n° 9

– ¡Buenos días niños!
– ¡Bue-nos-dí-as-se-ño-ri-ta!
– Tomen asiento.
– ¡Gra-cias-se-ño-ri-ta!
– Niños, antes de comenzar la clase quisiera contarles algo muy especial, ¿Quieren saber de qué se trata?
– ¡Bue-no-se-ño-ri-ta!
– Lo que pasa niños, es que ayer domingo su compañero más tranquilito cumplió 9 añitos, así que le vamos a cantar el cumpleaños feliz, y no importa que sea atrasado, porque lo haremos con mucho cariño y amor, ¡A la una, a las dos y a las tres! ¡Cumpleaños feliz, te deseamos a ti, cumpleaños Matías, que los cumplas feliz! ¡Bravooo! ¡Aplaudan chiquillos, aplaudan al Matías! ¡Bravooo!
– Señorita… – la interrumpí.
– Sí Matías, te escuchamos, ¿Quieres decir unas palabras de agradecimiento?
– No. Quería decirle que mi cumpleaños no fue ayer.
– ¿Cómo que no? Si acá en el libro tengo la fecha anotada ¿Cuándo estás de cumpleaños, según tú?
– La otra vez po señorita, cuando iba en tercero, ¿Se acuerda que me cantaron también?
– Matías, no me digas que a tus papás se les olvidó tu cumpleaños de nuevo…
– ¿Cómo “de nuevo”?
– No, nada, no dije nada, ¡Pero no te preocupes! Quizás tus papis te tienen preparada una fiesta sorpresa, ¿Cierto? Es más, los voy a llamar de inmediato para recordarles… ¡O sea! Para contarles que estás muy emocionado esperando tus regalitos, ¿Bueno?
– No creo que le contesten señorita, se fueron por unos días a la playa con mi tío Luchito y su esposa, así que me dejaron en la casa de mi abuelita. Ella me cuida, pero ayer en la mañana desayunó vino, y cuando desayuna vino se pone coloradita y le da por cantar, aunque “el cumpleaños feliz” no me lo cantó… quizás se le olvidó porque durmió todo el día.
– Pero Matías… cómo es posible…. ¡No te preocupes! Yo misma me encargaré de traerte un regalito mañana, ¿Bueno? Y todos tus compañeros también te traerán algo, ¿Cierto niños?
– ¡Sí-se-ño-ri-ta! – Chillaron todos.
– ¿Y bien Matías? – Retomó la profe – ¿Estás contento, cierto? ¿Tienes algo que decir?
– ¡Sí señorita! ¡Muchas gracias! ¡Estoy tan feliz que tomaré mis ahorros y le traeré un regalito también, como agradecimiento!
– ¿Ah sí? Miren niños qué educadito es el Matías, ¿Y se puede saber qué regalito me traerás?
– Sí, claro, iré a una tienda de música y le compraré una corneta, mi papá siempre dice que a usted le hace mucha falta una…

Mi regalo: escribir 500 veces en el cuaderno “no debo faltarle el respeto a mis mayores”. Ahora que lo pienso, mi viejo tenía razón.

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