09 May

Capitulo 6.1: La llamada.

Mi papá me despertó con una llamada. Tengo por regla jamás responderle el celular después de las 12 de la noche, pero el viejo – hueón, pero no tonto – me llamó desde otro número.

– ¡Hijo! ¡Urgente! ¡Ven a la botillería del flaco Lucho! ¡Y trae plata!
– Viejo, ¿Qué huea? Son casi las tres de la mañana.
– Si sabí que a esta hora funciona como clandestino po Mati hueón, no me hagái la cortá´ y ven.
– ¿Para qué? ¿Qué cagá te mandaste ahora?
– Hijo, ninguna cagá. Pasa que el flaco Lucho trajo a unas minas de primera, universitarias, y necesitan plata para sus estudios… y bueno, quiero ayudarlas, tú sabí que tengo corazón de abuelita, el Padre Hurtado me dicen por acá.
– Viejo, ¿Son putas?
– Mati hueón, me extraña, ¿No te he enseñado yo a tratar a las mujeres con respeto acaso?
– Ya pero son putas ¿O no?
– ¡Eso da lo mismo! Mira, lo que importa es que una de ellas es tan tetona que no te hace una rusa, ¡Te hace la Unión Soviética entera Mati hueón! Te espero acá, la contraseña esta noche es “hasta atrás Nicolás”, ¡No me fallí hijo!

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