28 May

Capítulo 89: La tregua con el tío Pato.

– Aló, Matías.
– Hola, ¿Con quién hablo?
– ¿Cómo que con quién hablo? Si tení mi número po.
– Pucha, disculpe sea quien sea, pero mi viejo se metió a mi celular y cambió los nombres de casi todos mis contactos, así que ya ni miro la pantalla antes de contestar.
– A ver, ¿Cómo te aparezco yo?
– Deme un segundo, deje mirar… “El hueco culi…”, ¡Ah! ¡Tío Pato! ¡Hola! ¿Cómo le va?
– Puta la hueá Matías…
– Cuénteme a qué se debe su llamada, ¿Le pasó algo a mi mamá?
– ¡Siempre le pasa algo a tu mamá po! ¡Siempre! Ahora le dio con que quiere celebrarme el cumpleaños, yo le digo que es pura pérdida de plata, tú cachai que hoy en día en los cybers no se gana mucho, ¡Pero a esta mujer no hay quién le lleve la contra!
– Déjese querer tío Pato, un regaloneo no le hace mal a nadie, aparte usted nunca celebra nada, por eso está tan demacrado, tan mañoso…
– No, si eso es culpa de tu mamá, no sabí cómo me chupa la vida esta mujer… ¡Pero bueno! No nos pongamos a pelar a la bruja ahora, hablemos de algo más grato: mi cumpleaños.
– No me diga que…
– Sí, quiero que vengas, por eso te llamé yo mismo… ya está bueno de peleas, tú te mandaste algunas cagás conmigo y yo me desquité bastante contigo, pero qué más da, ahora eres un hombre y no vamos a andar peleando entre cabelleros, ¿O sí?
– Obvio que no po tío Pato… me emocionan sus palabras, y sepa que me arrepiento mucho de haberme afilado a la Chubi, su linda hija, la respeto mucho a ella, y después a la Kuky, su simpática sobrina, gran mujer, gran mujer…
– Filo Matías, alguna vez que comai algo bueno po hueón… imagínate que si antes eran lindas, ahora están hermosas, el paso del tiempo les ha hecho muy bien… ¿Hace cuánto que no las ves?
– ¡Uf! No sé, ¡Muchos años!
– Bueno, entonces te pondrá contento saber que ellas también vendrán a mi cumpleaños, así que ahí puedes ponerte al día, conversar de la vida y quién sabe… en una de esas, como personas maduras que son ya, hasta un trío hacen, ¡Ja! ¿Te imaginai? Las chiquillas siempre dicen eso, no sé si en serio o en talla, ¡Si son tan dicharacheras! Yo ni ahí en todo caso, que los jóvenes vivan su vida y punto.
– Pero tío… ¿Le pasa algo? ¿Me está hablando en serio?
– ¡Bah! Tení que ser abierto de mente hueón, mírame a mí, toma mi ejemplo, ¡Toda una vida desperdiciada comportándome como un cartucho culiao! Y recién ahora estoy conociendo lo que es bueno… fíjate que tu mamá el otro día se compró un disfraz de chica Ye-Ye, yo me vestí como el Gato Juanito y contratamos a una puta para que se disfrazara del Conejo Wenceslao, entonces pusimos uno de tus discos de Cachureos y…
– ¡No no no! ¡No quiero saber! ¡No!
– ¡Dale color! Estaba en lo cierto tu papá cuando te decía “voh no sabí na´de sensualidad Mati hueón”, ¿Te acordai? Teníai como 12 años…
– Sí… incluso aún me lo dice.
– Bueno, por algo será… Pero no te preocupí, yo le diré a mi niñita y a mi sobrina que te enseñen lo que es bueno… ¡Ah! Y también vendrá mi ahijada, la Nonita, ¿Te acordai de ella? ¿La que andaba detrás de ti cuando eran chicos? Llegó hace poco de Argentina, era modelo por allá pero terminó con el pololo y se vino a Chile a pasar las penas… le conté que vendrías a la celebración y se puso recontenta, si se mordía el labio solita de alegría, ¡Quizás por qué!
– O sea… ¿A su cumpleaños va la Chubi, la Kuky y, además, la Nonita?
– Sí… No lo había pensado ah, se te van a juntar las tres, ¡Ja! ¡Y las tres andan tentás´ con voh! Tení pa regodearte ahí…
– Chucha… cucha chucha…
– ¿Y de qué te urgí? Si voh estai soltero po Mati, ¿O andai echándole el ojo a alguna minita?
– Es que tío…
– ¡Oye hueón! ¡Mientras no estí muerto podí hacer lo que querai!
– Puede que tenga razón…
– ¡Claro que tengo razón! Ya, no se hable más, voh te merecí pasarlo bien, así que mañana te levantai tempranito, te remojai un buen rato en cloro, comprai hartos condones y vení pa acá, que las chiquillas te van a estar esperando, ¿Estamos?
– ¿Cómo dijo? ¿Mañana?
– Sí po, mañana viernes, ¿O me vai a decir que tení que hacer? ¡Ja! Si voh siempre estai desocupado po Mati.
– Pucha tío… tengo un compromiso previo…
– ¡No, no me vengai con hueás! ¡Tení que venir sí o sí! ¡Y no te daré uno, sino tres motivos: Chubi, Kuky y Nonita!
– ¡Imposible tío! ¡Y no me tiente más por favor!
– Te escucho afligido hueoncito… dime algo… ¿Con quién vai a salir?
– No lo puedo decir… o sea, es medio difícil de explicar…
– ¿Con algún… amigo?
– Sí… dejémoslo así, saldré con un amigo.
– ¿Y es muy especial tu… amigo?
– Sí, demasiado especial… demasiado…
– ¡Puta la hueá! ¡Ahora le debo pagar 40 lucas a tu mamá por la cresta! ¡Me hiciste perder la apuesta de si acaso chuteabai con las dos piernas o no! ¡Me cagaste el cumpleaños Matías! ¡Me cagaste el cumpleaños!

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