15 Sep

Capítulo 311: Billetes falsos

– ¡Mati hueón! ¡Deja de lado todo lo que estái haciendo y ven! ¡Jamás me vai a creer lo que te voy a contar!
– Papá, ¿Estái bien? Te ves agitado.
– ¿Y cómo no estarlo? ¡Si me pasó la hueá más brígida del universo!
– Pucha viejo, estoy medio apurado, ¿Creí que podái hacerla corta? Tengo hora a médico, y no puedo perderla.
– ¡Sí, sí, obvio que sí! Seré breve, preciso y conciso. Toma asiento. Read More

13 Sep

Capítulo 310: Antojos en décimas

La Leilita está esperando
a un cabrito ‘e mi autoría,
le planté la semilla un día
en el que bajo la vi volando.
Y así los meses fueron pasando
el cabro chico creció sanito,
largo, gordo y cabezoncito
copia viva de su gran paire,
quien, sin hacerle un desaire,
le prometió amor infinito Read More

05 Sep

Capítulo 309: Mati pequeño

La noche en la que la Leila me dio la noticia de mi futura paternidad, nos acostamos hablando de cómo pensábamos que sería nuestro hijo, y nos despertamos imaginando nuestras vidas junto a él. Bueno, en realidad ella despertó por mis ronquidos, pero de igual modo, y luego de compararme con un cerdo moribundo, comenzamos a imaginar nuestra vida junto a él. Read More

01 Sep

Capítulo 308: Cómodos

La Leila, sin pronunciar palabra alguna, se quitó su enorme abrigo, se sentó al borde de mi cama, desabrochó su blusa hasta la altura de sus pechos y ahí, frente a mis ojos emocionados, comenzó a acariciar su redondeada barriga, mágico continente de mi futuro hijo. “Ven”, me dijo simplemente, “con confianza, le gusta que le hagan cariño”, y yo, con la obediente emoción del padre primerizo, estiré tímido mi mano derecha, y la posé sobre su pequeño ombligo, imaginando que, desde el otro lado, mi vástago recibía el calor que ahora le transmitía, palpaba mi alegría, y sentía la inmensa satisfacción que yo estaba vivenciando en tan maravilloso momento. Read More

30 Ago

Capítulo 307: Hijo de tigre

– Y entonces, Matías… ¡Dime algo po!
– Mierda, ¿Es en serio esto? ¿La dura voy a ser papá?
– Sí, es enserio. Y de un hombrecito.
– ¿De un hombrecito? Cresta.
– ¿Y quieres escuchar lo más tragicómico?
– ¿Qué? Dime, ¿Qué cosa?
– El pobre mocoso heredó tu cabeza. Read More

29 Ago

Capítulo 306: Caipiriñas

A principios de febrero, y pese a mi siempre creciente miseria económica, me encalillé en un paquete turístico con destino a Brasil. Viajé solo, más por opción que por carencia de amistades, renté un cuarto en el hostal más económico y rancio de Río, me compré unas sungas amarillas diminutas –y que en Chile jamás hubiese podido usar, porque puta que somos prejuiciosos con los gordos deformes por estos lares- y programé mi retorno para seis días más, tiempo suficiente como para hacer todo lo que quisiera hacer. Y vaya que lo logré. Read More

23 Ago

Capítulo 305: Monse

A los 17 viajé por vez primera a Valparaíso de noche, solo, casi pato, con la única intención de vivir en carne propia lo que significaba carretear ahí, en el epicentro del hueveo del litoral central… y sinceramente, de no haber sido por ella, por su boca, por su voz y por sus ojitos picarones, quizás la ocasión ya la habría olvidado. Y es que, al principio, el jolgorio porteño no me pareció nada fuera de lo común: un poco más económico que otros lares, claro está, pero la ranciedad de sus bares no distaba mucho de lo que yo ya había visto en los sucuchos de mis barrios: harto borracho hediondo a sobaco, música triste, con predominancia de boleros cargados a las notas menores, y ambientes lúgubres que invitaban a tomar para olvidar penas, paradójicamente, ya olvidadas. “Más de lo mismo”, me dije en un principio, empecinado en que ningún recuerdo me llevaría de vuelta a la capital… claramente, no tenía idea de lo equivocado que estaba. Read More

12 Ago

Capítulo 304: La más excelente y lamentable tragedia de Mati & Catita

La Catita era la menor de once hermanos, cada uno más rubio que el otro, todos criados bajo el estricto alero de una acomodada familia del sector oriente de Santiago; siempre estudió en los mejores colegios, se rodeó de la gente más fina, recorrió junto a sus amigos los parajes más exóticos del globo y, en el periodo más hippie de su juventud, cuando le dio por hacer turismo social y bajar de Plaza Italia para explorar el Chile real, me conoció a mí, su contraparte, su polo opuesto, el hijo único de una familia periférica, que estudió en los liceos más cumas de su comuna, y que con raja había remojado las patas en uno que otro balneario popular del litoral central. Read More

25 Jul

Capítulo 303: Nacimiento y caída de “El Almacén Glamour”

Don Yolito llegó al barrio en compañía de su esposa, doña Choli, a finales de los años ochenta; arrendaron un pequeño local a la vuelta de la casa que mis padres compartían, lo desratizaron, le pegaron una amononada en la medida de lo posible y, finalmente, inauguraron allí un pequeño negocio para ganarse la vida, al cual bautizaron con el pomposo y elegante nombre de “El Almacén Glamour”. Read More